Begoña Sánchez Martínez Todos o casi todos nos podemos sentir identificados con la educación estandarizada, ya que seguramente la hemos vivido en algún momento de nuestras vidas, y los que no, he de decir que son muy afortunados. Personalmente, lo he vivido por desgracia con casi todos mis profesores y profesoras desde que tengo uso de razón, a excepción (y menos mal) de algunos. Nos inculcan desde pequeños que el educador es el que sabe, el único que tiene conocimientos. Éste es por tanto, el que nos transmite conocimientos, depositándolos en nuestra mente como en un recipiente. Por tanto, el “que sabe” enseña al ignorante, al “que no sabe”. Así, recuerdo que casi todo lo que aprendí fue por mera memorización y repetición mecánica de los contenidos. De hecho, pienso que cuanto más nos dejemos llenar de contenidos, mejores educandos seremos. Y así fue. De este modo se nos etiqueta por medio de calificaciones. Cuanto más se memorice para los exámenes, ma...